miércoles, 30 de junio de 2010

OPINION PERSONAL DE UN EXPERTO....

Sobre el instante problema del “matrimonio sin discriminación de género”.-

Ya  se aprobó por mayoría en  la Cámara de Diputados el nominado “matrimonio gay”.  En el mes de julio próximo, los Senadores podrán determinar también por simple mayoría, la modificación de nuestro régimen legal matrimonial al respecto. Si se aprueba tal modificación, sería un dato significativo de una importancia social, religiosa y jurídica de la mayor trascendencia.  Es opinión común que la familia, constituida tradicionalmente por el matrimonio es la base de toda sociedad independientemente de los diversos cultos de los súbditos de una nación. Y es opinión común, a través del desarrollo y evolución de las sociedades humanas que “la unión del varón y la mujer” es lo constitutivo del matrimonio. De allí su etimología: matris munus, oficio de madre =matrimonio.

Mi opinión al respecto es la siguiente, aceptando como jurista civil, la legitimidad de someter este tema a las normas constitucionales para modificar las leyes, creo necesario añadir a esa legitimidad civil, la doctrina actual del Vaticano II que en el Nº 6 de la Declaración sobre Libertad religiosa, dice concretamente  que “la autoridad civil debe proveer a que la igualdad jurídica de los ciudadanos, la cual pertenece al bien común de la sociedad, jamás, ni abierta ni ocultamente sea lesionada por motivos religiosos ni que se establezca entre ellos ninguna discriminación”.
Sobre los argumentos favor o en contra de la modificación propuesta en este Proyecto de ley, me adhiero plenamente a lo expresado con máxima claridad  por el eminente jurista Jorge Horacio Gentile en su artículo publicado por La Voz del Interior el día 14 de este mes de junio bajo el título de “Matrimonio o Unión civil”. Por lo tanto me adhiero al rechazo a la modificación del contenido del término jurídico “matrimonio” para incorporar la incorporación  en ese término de la unión sexual entre personas de un mismo sexo. Para ello basta y sobra la admisión del llamado “contrato de Unión Civil”. También acepto la viabilidad de la “adopción” por parte  de personas honorables sin discriminación por orientaciones sexuales diversas. Los Sres. Senadores tendrán que votar según su propia e intransferible conciencia ciudadana, respondiendo a las necesidades de sus representados, en un tema de máxima importancia y de máxima novedad en el contexto mundial.

Quiero añadir por mi exclusiva responsabilidad en tanta materia, las siguientes reflexiones:
1º)Si se aprobara el llamado matrimonio gay, sería el mayor agravio posible a los judíos, cristianos, católicos o no, y musulmanes. Es decir, a todos los que aceptamos y dependemos del LIBRO, (la Biblia) y vivimos en esta Argentina. ¿Por qué? Porque en este Libro Revelado por Dios, según los creyentes, la “sodomía” es decir, la acción sexual entre varones está penado hasta con la muerte. Sodoma y Gomorra son datos claros. Y en el Nuevo Testamento tenemos las claras condenaciones en las Epístolas paulinas. Esto es así para los creyentes, pero no debemos  imponer esta doctrina por la fuerza a nadie.
2)Me queda una cuestión muy delicada pero no puedo omitirla por mi condición de sacerdote. Lamentablemente nuestras máximas autoridades eclesiásticas, incluido el Sumo Pontífice  han “Declarado oficialmente” que  la ley argentina del matrimonio civil, NO VALE…es un horrendo concubinato para los bautizados… Entonces, se me ocurre que con todo “derecho” alguien me podrá objetar: Padre Aguirre, los gay no pretenden el “matrimonio canónico” sino el civil… que Uds. dicen que no vale…y si no vale… ¿por qué se asustan?  Llegará el día… o el año… o las calendas griegas… en que nuestra Jerarquía Máxima, reconocerá que el matrimonio civil argentino, es el UNICO válido ante la soberanía del Estado de Derecho reconocido oficialmente por nuestra  jerarquía argentina… Entonces sí que los católicos podremos coherentemente oponernos al matrimonio Gay…
3) Desde mi punto de vista, creo que es además una “injuria objetiva” a la mujer… que por ser mujer, no puede no ser el tabernáculo viviente de la vida. El matrimonio gay “discrimina” a la mujer por ese útero sagrado y prefiere públicamente la satisfacción sexual por otra vía no productiva de vidas…
4)  El matrimonio no es una creación cristiana. Lo que hizo la Santa Sede a posteriori de las divisiones religiosas en Europa, fue Declarar como dogma de fe que el matrimonio de los bautizados fue “elevado a la sacramentalidad por Cristo”… y por lo tanto, solo la Iglesia tenía competencia exclusiva sobre la “validez” de los matrimonios de los bautizados.(Sic) Fue en el Concilio de Trento hacia el siglo XVI. Ya el mismo Atenágoras hacia el año  117 de nuestra era, había enviado una Carta al Emperador Marco Aurelio aseverando: “cada uno de los nuestros  se casa según las leyes hechas por vosotros”. Y así fue la competencia “laica legítima” durante toda la Edad Media en la católica Europa .

    CONCLUSION.- Claudio Fantini en un fundado y curioso artículo publicado el domingo pasado en La Voz del Interior, afirmaba, no sin sorna… que las sociedades y la misma Iglesia… se habían olvidado del amor en el matrimonio… Y es cierto… Dentro de las numerosas causales (21) de anulaciones, no consta el amor… Tampoco consta en el Nuevo Código de Derecho canónico… a pesar de que algunos estudiosos ya lo habían  observado. Pero nuestra Jerarquía tradicionalmente margina todo lo sexual como indigno del verdadero católico…
 Las consecuencias, son ya de justa y lamentable confusión.-
Pbro. José Amado Aguirre.

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