martes, 31 de enero de 2012

CARTA DE NUESTRO PRESIDENTE DE LA FEDERACION

lauro.macias@gmail.com)
 
Querétaro, Qro., Méx., a 30 de enero de 2012
 
 
A todos los hermanos de la
Federación Latinoamericana para la
Renovación de los Ministerios.
 
Muy queridos hermanos:
                     Después de la feliz reunión de septiembre pasado en casa de Jerónimo y Clelia tuvimos la fortuna de mantener una cercana comunicación con varios de los hermanos, misma que, por parte nuestra, se espació hasta hoy.
                     Queremos pedir perdón a todos por este largo silencio. Hemos tenido varios contratiempos laborales, familiares, económicos y de salud, que nos han impedido destinar a la Federación el tiempo que hubiéramos querido. De paso, comunicamos a Uds. el fallecimiento del papá de Tere, ocurrido hace tres semanas, después de una muy larga y penosa enfermedad. Les rogamos lo tengan presente ante el Señor. Tere, por otra parte, fue dada de alta el día de hoy de una cirugía de los ojos a la que debió someterse el pasado viernes. Todo bien, gracias a Dios. Confiamos en la generosa comprensión de Ustedes y esperamos su perdón por el silencio.
                     Con toda oportunidad recibimos -12 de enero- la exhortación de Clelia para que contactemos en nuestros respectivos países a los obispos que asistirán al Sínodo. Hacemos nuestra esta petición. Clelia de forma breve, pero clara y motivante, nos expresa ahí las razones. Nuestros hermanos mayores, “puestos por el Espíritu para apacentar la grey del Señor”, también necesitan de nuestro apoyo y nuestras voces. Aquél que por voluntad de Cristo tiene la misión de “confirmar en la fe a sus hermanos”, no tiene “hot line” con el Señor, y la Historia nos enseña que no pocas veces “los de abajo” (¿?), los “simples” fieles -entre los que nos contamos nosotros-, tenemos algo qué decirle de parte de Dios.
                     ¿Sería posible que, para implementar un poco el punto anterior, hubiera un responsable en cada país, que recibiera las noticias de lo que en este sentido estén haciendo algunos de sus hermanos compatriotas y que, a su vez, lo transmitiera a alguien que lo concentrara y nos lo retransmitiera a todos?. Creo que este último servicio podría prestárnoslo Oscar, a través de su ahora “VaTo” (inicialmente INFO), magníficos vehículos de comunicación (por lo que felicitamos y agradecemos a su creador), a cuya generosidad acudimos ahora para solicitar este nuevo servicio.
                     Clelia en su correspondencia insiste siempre en que este Sínodo no debe ser un “Sínodo del Opus Dei”, sino de toda la Iglesia. Su temor es bien fundado. Parece que dentro de la Asamblea las voces que claman por la opción preferencial por los pobres, se han ido apagando. Si esto es verdad, estamos frente a una traición al Evangelio. Nuestra vocación de cristianos y de ministros ordenados no puede permitirlo. Esta es una razón más para contactar a los Padres Sinodales y, en nombre de los sin voz, urgirles esta encomienda.
                     Queremos terminar pidiéndoles de nuevo su perdón y prometiendo sinceramente la enmienda. Permítannos, para cerrar, una invitación. En su último libro sobre Jerónimo -muy certeramente subtitulado: “Autobiografía post mortem”-, Clelia nos hace un estupendo regalo: la oportunidad de beber directamente de su fuente, del pensamiento de Jerónimo. Creemos que parte de la Misión de la Federación es seguir haciendo oír su voz. Su pensamiento no ha pasado de moda, es igualmente urgente -o quizá más- que como lo fue en su momento. Participemos de su profecía. Conozcamos y difundamos su pensamiento.
                     Prometemos en breve dirigirnos de manera particular a algunos de los hermanos. Quisiéramos hacerlo a todos. Necesitamos de las luces y orientaciones de todos los Grupos, nacionales o regionales. Reavivemos la comunicación.
                     Un fraterno abrazo en el amor de Cristo. Los recordamos con cariño y gratitud.
                     Cordialísimamente:
                     Tere y Lauro,
                     desde México.

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