lunes, 8 de abril de 2013



FEDERACION LATINOAMERICANA DE SACERDOTES CASADOS, 31 de Marzo de 2.013

CARTA DIRIGIDA AL OBISPO DE ROMA Y SUMO PONTIFICE
PAPA FRANCISCO
 
Estimado Padre Francisco:

Nosotros, Sacerdotes Católicos Casados y/o Secularizados, juntamente con nuestras esposas, pertenecientes al continente Latinoamericano, nos dirigimos a Usted puesto por el Espíritu para conducir a la Iglesia de Jesús, al Pueblo Santo de Dios.
Ante todo queremos saludarlo y acercarnos afectuosamente para felicitarlo por haber sido elegido por el Colegio de Cardenales como Obispo de Roma, para presidir en la caridad a todo el Pueblo de Dios y desearle un ministerio petrino muy fecundo.
Como protagonistas de nuestra historia y testigos de la Fe en América Latina, tenemos una gran esperanza de renovación  para nuestra Iglesia de la cual somos parte mediante el Sacramento del Bautismo; pero con la conciencia de que un día también fuimos ungidos con el Sacramento del Orden Sagrado, vivenciándolo desde una vida sencilla, en pareja o no, formando una familia o en soledad, asumiendo en muchos casos la paternidad biológica, comprometidos con nuestra Fe desde diversos campos de la vida secular.
Sabemos que los gestos que Ud. está realizando son signos de una Iglesia que necesita cambiar dando respuestas a los momentos históricos que se suceden y para seguir dando razón de nuestra esperanza.
Seguramente estos cambios que Ud. viene a proponer a los bautizados y a todo el mundo no van a ser una tarea fácil y que ante todo requerirá del compromiso de todos y de los tiempos necesarios para que los mismos puedan ser concretados.
Es por eso que también queremos manifestarle que la Federación Latinoamericana es un Movimiento Profético que aspira desde sus inicios a proponer cambios en las estructuras de la vida de la Iglesia Católica.
Este movimiento de carácter Internacional fue creado por uno de sus hermanos obispos ya fallecido; Monseñor Jerónimo Podestá, el cual fue asistido por Ud. cuando era Cardenal en Argentina con amor  fraterno  el último instante de su existencia;
 Dicho gesto siempre será recordado tanto por nuestra Presidenta Honoraria como por todos los que integramos esta Federación por esa actitud pastoral para con un Obispo que estaba suspendido “a divinis” por comprometerse a construir una Iglesia según los lineamientos del Concilio Vaticano II y especialmente por divulgar la Encíclica “Populorum Progessio”.
                 También queremos manifestarle que no estamos en contra del celibato, sino a favor de un celibato optativo que pueda con el tiempo ser modificado como ley del C.I.C.; como también la participación de la mujer desde un lugar de protagonismo y no desde un rol subalternizado en los órganos de decisión de la Iglesia, la renovación de los ministerios pastorales, la vivencia de una comunidad de creyentes con mayor sencillez, sin ostentar títulos honoríficos, sin privilegios económicos y sociales, a la manera de las primeras comunidades cristianas, que fueron proféticas, siendo más fraternas,  más sencillas y más evangélicas.
             Queremos recordar lo expresado en la Declaración Final del VII Encuentro de la FEDERACIÓN LATINOAMERICANA, realizada en Buenos Aires, Argentina del 21 al 24 de septiembre del 2.011 que a continuación transcribimos:
                                                                        “…En estos días en que vivimos más que una época de cambio, un cambio de época cuyo signo son las profundas transformaciones sociopolíticas, culturales, tecnológicas y económicas, que afectan principalmente a las generaciones jóvenes; que estamos en vísperas de la Celebración el 50º (Quincuagésimo) Aniversario de la Apertura del Concilio Ecuménico Vaticano II (1962) y que comenzamos apenas a implementar el cumplimiento de lo acordado en la Conferencia de Aparecida:          
1. Nos comprometemos a profundizar una espiritualidad fuerte y radical centrada en la Palabra de Dios, particularmente en los Evangelios, mediante la multiplicación de Encuentros con personas, familias y grupos, donde fortalezcamos nuestra Fe, avivemos nuestra Esperanza e intensifiquemos nuestra Caridad, dejándonos conducir por el Espíritu Santo, presente siempre en la historia personal y colectiva de los creyentes en Jesús,  que está en el mundo y se manifiesta mediante los signos de los tiempos.
2. Renovamos nuestro compromiso de cristianos y de ministros ordenados, de vivir y ejercer nuestra participación en la Misión de Jesús para la realización de su Proyecto; desde una humanidad cimentada en su Evangelio, debidamente contextualizado en la solidaridad, la justicia y la paz, privilegiando la opción preferencial por los más pobres y los oprimidos.
3. Nos proponemos desarrollar una comunicación permanente, respetuosa y fraterna con toda la Comunidad de Creyentes y sus ministros, al tiempo que renovamos nuestra disposición de servirla, para lo cual deseamos promover e intensificar vías de “relaciones de  fraternidad y mutua colaboración” (D.A. Nº 200).
4. Refrendamos nuestra pertenencia a los Organismos Supra Continentales que nos unifican como grupo y convocamos a nuestros pares Latinoamericanos que aún viven aislados, a sumarse a nuestros grupos nacionales y locales.
5. Manifestamos nuestra apertura hacia grupos de similares causas y hacia todos los que se sienten identificados con nuestros objetivos, para sumar esfuerzos en pro del bien común, con un auténtico compromiso social y político…”

                Con la confianza de saber que seguimos en la comunión espiritual a través de nuestras oraciones y la de nuestras esposas y familiares que pertenecen a esta Federación nos despedimos solicitándole su Paternal Bendición.
        
 

Clelia Luro de Podestá
(ARGENTINA)
Presidenta Honoraria Vitalicia de la Federación Latinoamericana.


Teresa de la Torre y Lauro Macías Raygoza
(MÉXICO)
Pareja  Presidente de la Federación Latinoamericana.


Natalia Bertoldi y Guillermo Schefer
(ARGENTINA)
Pareja Vicepresidente de la Federación Latinoamericana.


Oscar Varela
(CHILE)
Secretario de la Federación Latinoamericana.